Mientras en muchas partes del mundo se lucha por lograr derechos de matrimonio para las comunidades LGBT, otros luchan para divorciarse. En dos países distintos: Argentina e Illinois, (EEUU), dos parejas, respectivamente, descubrieron que sus sueños de vivir juntos era tan solo eso: un sueño.


Argentina – Una pareja de lesbianas duró apenas 1.5 meses. Angela de 46 años pidió el divorcio a Vanesa de 25, acusándola de infidelidad. La relación que comenzó seis años atrás se comenzó a perpetuar cuando cada una estaba con su pareja. Ambas dejaron sus respectivas parejas y se mudaron juntas. Comenzaron un negocio de venta de ropa al por mayor, con lo cual Angela logró una buena posición económica.

Pero al parecer, debido a lo abrupto del comienzo, cada una de ellas decidió volver con sus ex parejas. “La quise mucho a Vanesa, pero la convivencia no funcionó. Le deseo que sea feliz”, comentó Angela, quien volvió con su ex, Roxana, con quien ya convivía. A pesar de esta experiencia Angela, que tiene 47 años continúa creyendo en el matrimonio. “Voy a esperar los cuatro meses que tarda el trámite de divorcio y en el acto me vuelvo a casar”, concluyó.

Illinois, E. U – Mark Bayer busca separarse de Nathan Fredrick, con quien se casó en Canadá en 2006. Luego de la boda ambos se mudaron a Carolina del Sur para que Fredrick, quien es médico de profesión, ocupara una posición muy bien pagada en una sala de emergencias. Ahora Bayer está solicitando el divorcio y una pensión, de quien será su ex marido, alegando crueldad mental y diferencias irreconciliables.  Bayer reclama que abandonó su trabajo como enfermero de sala de emergencias para estar con Fredrick, teniendo que relocalizar a su hijo biológico, quien tiene una condición de perlesía cerebral, y todo por apoyar el crecimiento profesional de su pareja.

En la demanda de divorcio se alega que mientras el Dr. Fredrick, continuaba desarrollando su carrera médica, Bayer se encargó en rehabilitar dos propiedades adquiridas para que la familia viviera allí. En este proceso, Bayer se lastimó la espalda. Como resultado, tuvo que ser sometido a varias operaciones serias y meses de hospitalización y rehabilitación. Como resultado, no ha podido volver a su carrera de enfermero. Ante la falta de apoyo de su esposo Frederick, la pareja da decidido que no están hechos el uno para el otro.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s